Moll Flanders, Daniel Defoe
Acabé cogiendo este libro para leer por una sencilla razón: unos años atrás había visto una película de igual título que, pese a no considerarme una amante de las películas románticas en absoluto, me dejó encantada.
Por primera vez en mi vida he podido encontrar un caso en el que la cinta me haya gustado más que el libro. Y es que resulta que lo único que tienen ambas en común es el título. Son dos historias totalmente dispares cuyo punto de unión es únicamente el comienzo: Moll es una niña huérfana nacida en la prisión. A su madre, encarcelada tras cometer una serie de delitos se le concede la prorrogación de su condena al encontrarse encinta. Tras el parto, es ajusticiada.Daniel Defoe se pone en la piel de esta mujer en la Inglaterra del siglo XVII. Parece como si la propia Moll Flanders narrara bajo su punto de vista sus desventuras a lo largo de toda su existencia, en un estilo que raya la oralidad, como si lo estuviese contando a un amigo, a un confidente.
Moll no es su verdadero nombre, sino el apodo por el que se le conoce en los suburbios y cárceles de Londres. Nunca conoceremos su verdadera identidad, siempre se identificará con éste u otros sobrenombres.
Conocerá a mucha gente que le brindará su amistad y su ayuda, o bien será traicionada debido a su ingenuidad o a un exceso de confianza. Viajará a América, recorrerá Inglaterra, tendrá muchos esposos y algunos amantes… pero lo más importante es que aprenderá de sus errores y, al fin y al cabo, tendrá mucha suerte en una vida que desde el comienzo está abocada a no llegar muy lejos.El lenguaje que emplea es bastante creíble, tal y como lo haría la propia Moll si hubiese existido en realidad (con ciertas licencias, claro está).
Me sorprende la capacidad inventiva del autor a lo largo de toda la novela, y me ha gustado el hecho de poder acercarme a la sociedad y costumbres de aquella época.
Defoe ha creado un personaje mítico (igual que Robinson Crusoe), inteligente y mordaz, y a la vez verosimil, muy bien conseguido, con matices, aunque al principio he de reconocer que tenía mis dudas.
Por ejemplo, cuando cuenta que tiene muchos hijos fruto de sus múltiples matrimonios con los hombres que va conociendo, chirría un poco que no se lleve a ninguno consigo, que a todos los deje a cargo de terceros.
Una madre no suele hacer eso, al menos sin apenas remordimientos, como le sucede a Moll Flanders. Tampoco veo a sus amantes o maridos diciéndole: “no te preocupes, yo me haré cargo de ellos” en la Inglaterra del siglo XVII.
Seguramente hubiese sido demasiado complicado incluir a estos personajes en la historia, por lo que Defoe fue inteligente y se los ‘quitó de en medio’, pero a mi modo de ver debió hacerlo de manera más cuidadosa, de modo que el lector no se extrañara del comportamiento de su protagonista.El primer bajón que tiene la novela se presenta alrededor de la página cuarenta ó cincuenta y no desaparece hasta la cien o incluso la ciento veinte. No es que sea aburrido lo que se cuenta, pero diez o quince páginas más y se hubiese transformado en un rollo muy difícil de remontar.
Y es que el autor se ‘enrolla’ mucho para ciertos asuntos que transcurren en la novela, para dejar otros de lado sin motivos para justificar esta ‘discriminación’. Quizá debió equilibrar un poco más la balanza.
También cansa en ocasiones el estilo indirecto. Párrafos y párrafos repletos de ‘yo le dije, ella me dijo, él respondió, yo le contesté…’.Otro detalle a tener en cuenta: no sé si será culpa del traductor (por enésima vez) pero el texto está plagado de comas innecesarias que entorpecen la lectura. Dan ganas de ir leyendo con un lápiz en la mano e ir tachando las que sobran.
El segundo bajón de la novela se encuentra en las últimas cincuenta páginas. Demasiadas aventuras muy parejas entre sí. El problema no reside en lo que cuenta sino en cómo lo cuenta. Se me ha hecho largo y el tufillo moralista que presenta toda la obra (sobre todo al final) no me gusta en absoluto (y sospecho que ni siquiera Defoe estaba convencido del todo al incluirlo). Aunque, si nos situamos bajo las circunstancias históricas y sociales, es perfectamente comprensible que tenga ‘moraleja’.Sin duda, lo mejor de la novela se encuentra en las páginas centrales y, sobre todo, en la transformación de Moll Flanders de mujer desesperanzada y a la deriva a ladrona profesional y afamada con un don especial.
Lo recomiendo a todos aquellos que disfruten con los libros de aventuras, aunque éstas sean un poco de ‘andar por casa’ (no son tan excitantes como otras). También a los seguidores de novela histórica. Éste es un clásico que no os podeís perder. No es un novelón, pero es un buen libro.Sinceramente, me ha decepcionado que la novela tenga poco que ver con la película. Creí que nunca me pasaría esto, pero para todo hay una primera vez.
Marramiau dijo:
30/11/2011 a 2:51
Estáis compitiendo a ver quien resulta más pedante¿¿¿??…
La verdad es que cada uno puede tener su opinión, pero me resulta muy ridículo ver todos estos comentarios a ver quien “la tiene más grande”, con la autora del comentario coincido en el tema de “dejar los niños por ahí” sin más, es posible que algún que otro niño “se pudo haber colocado”, porque quizá la mentalidad de la época podría haber favorecido a los familiares del fallecido por encima de la viuda en la custodia, pero vamos que no me encajan los otros y mucho menos ese alarde de amor de madre al final de la novela….
En fin es mi opinión, podéis dar la vuestra y se saca algo de esto o seguir corrigiendo a los demás como hasta el momento.
Saludos
artemis dijo:
12/09/2011 a 16:52
No todos los clásicos tienen que ser a la fuerza excelentes e inmejorables, y el hecho de que puedan haber perdurado durante tantos años no siempre se debe a que la historia sea buena (esto es algo en lo que muchos solemos fallar). Por el momento, de lo poco que he leído de este autor una obra que sí que me encantó fue la de Robinson Crusoe, pero el excesivo recato religioso con el que escribe puede resultar en ocasiones de lo más irritante y molesto. Esto es algo en lo que me he topado constantemente con este autor, y es que, obviamente, Defoe no escribía para nosotros, sino para la época en que vivía.
En lo referente a Moll Flanders, la verdad es que me quedo con que la historia podría haber dado mucho más de sí si no hubiera sido tan rematadamente correcto a la hora de escribir. También coincido con los fallos que se describen arriba sobre esta novela.
Josefina Pineda dijo:
06/09/2010 a 1:12
Es interesante leer los comentarios buenos o malos. La obra es interesante. Si puede clasificarse de la Picaresca. El personaje central es magnífico. Supera al Lazarillo famoso. Me encantó. Hay que leer los comentarios que hacen en las últimas ediciones de la novela. Vale la pena
Libros dijo:
12/03/2010 a 19:40
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Isi dijo:
17/10/2009 a 18:21
Por qué dejaste de escribir entradas???
ladyblak dijo:
30/06/2009 a 19:29
Pues debe ser que me dieron una versión extraña, porque no me he inventado nada: lo que he leído es lo que he leído.
Uno dijo:
30/06/2009 a 19:01
Creo que hay un problema grave en lo que has leído.
Dices que la madre de Moll es ajusticiada tras el parto, No sé en tu rara versión, pero en la novela que se vende en las librerías, eso no es así, la madre de Moll es deportada a América y se casa, tiene hijos y con uno de ellos se casa Moll (el matrimonio incestuoso de Moll). Deberías exigir que te devolvieran el dinero o te dieran una versión correcta.
Moll Flanders no es novela de aventuras ni histórica (la acción es contemporánea del autor), es novela picaresca, no sé si te suena el género.
Claro que no es un Novelón (Novela muy extensa, popular y descuidada, y por lo común dramática y mal escrita, DRAE dixit), es una obra maestra de la literatura inglesa del siglo XVIII.
ladyblak dijo:
30/06/2009 a 8:17
lo de las comas ya dije que seguramente sería culpa del traductor. No es que me considere nada, sino que en la edición aquella en concreto había demasiadas. Y si no te gustan mis comentarios me parece perfecto: no vuelvas y punto.
Elwen dijo:
30/06/2009 a 7:21
Soy una inculta para este tipo de clásicos pero es una pena que la historia no tenga nada que ver con la película. La ví en una ocasión y he revisto fragmentos en otras y la verdad es que me gustó bastante.
Juanjo dijo:
29/06/2009 a 20:59
Tus comentarios sí que son de andar por casa….
marta dijo:
29/06/2009 a 20:54
Quién eres tú para ir tachando las comas a Danielo Defoe? Me muero de la risa