El peso de las sombras, Ángeles Caso

18/06/2009 at 9:10 (literatura española) (, )

8408012444+Acabo de terminar esta novela que quedó finalista del premio Planeta en el año 1994 (cuando aún quedaba algo de calidad entre los premiados).

‘El peso de las sombras’ habla sobre la existencia de una aristócrata francesa que nace a finales del XIX. Su vida es triste, gris, monótona… desde el comienzo, un sentimiento se impondrá siempre ante el resto, y ése es la soledad. Un hecho muy importante y totalmente inesperado para el lector le cambiará la vida, y dictará el desarrollo del resto de los acontecimientos hasta el final.Comencemos por las primeras impresiones: a la segunda página uno se da cuenta de que Ángeles Caso tiene un modo de escribir muy femenino. Esto no tiene nada que ver con el sexo del escritor, sino con su forma de ser, con su interior.

En esta novela prima el mundo interior, el detalle, la personalidad de los personajes. Todo lo demás queda relegado a un segundo plano. Por ello no la recomiendo a los que disfrutan con un buen best-seller en el que la acción es constante. Tampoco a los que les aburren los libros que no podrían transformarse en película algún día, es decir, aquellos que no muestran nada del exterior, ya que no pretenden hacerlo sino que se limitan a intimar con los protagonistas.La autora es fantástica a la hora de describir a los personajes, sobre todo psíquicamente. Es el punto fuerte de la novela: están muy logrados, con una tridimensionalidad digna de mención y que muchos escritores de moda envidiarían. También es muy buena enmarcando las situaciones, delimitando los contornos de la trama.
Capta muy bien la soledad (porque ése es el gran tema en torno al cual gira este libro) en la que se hayan los dos personajes principales, aunque quizá (y sólo quizá) a veces, resulta un poco reiterativa recalcando esta idea.

La lectura va transcurriendo plácidamente hasta que en un determinado punto ocurre algo inesperado. Ángeles Caso va introduciendo el hecho poco a poco, de forma muy sutil, porque si no lo hubiese hecho así el resultado quedaría raro, apenas creíble e incluso siniestro.
Es una novela hecha para recrearse en sus fondo, no en su forma. Es disfrutar del placer del leer por leer. Como pegas, porque no todo es perfecto ni mucho menos, debo señalar que algunas historias secundarias que no tienen demasiado interés ni para la historia principal ni para el lector se alargan en demasía.
Apenas hay diálogos, con lo cual en ocasiones cansa un poco leer todo el rato párrafos y párrafos enteros. Quizá debería haber añadido más diálogo y menos descripciones.

Y, para acabar, señalo que el final me descolocó un poco, ya que aprecen dos nuevos personajes que no se sabe de dónde han salido y el lector se siente algo engañado y perdido sin explicaciones. El resultado es que parece que han arrancado veinte páginas a la novela. Por ello el final decepciona, pero sigue en la línea del relato.

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La pasión turca, Antonio Gala

11/06/2009 at 14:23 (literatura española) (, )

antonio_gala_pasion_turcaCon Antonio Gala tengo mis propias pasiones: le odié profundamente en ‘Más allá del jardín‘, aguanté más de cuatrocientas páginas de descripciones exhaustivas y de pensamientos altamente infestados de estrógenos hasta que llegué a un punto en el que la acción da un giro de ciento ochenta grados. Entonces pensé que: obien se le había ido la cabeza, o bien nos estaba tomando el pelo a todos los lectores. Así que cerré el libro con un enérgico golpe prometiendo que jamás volvería a abrir un libro de Gala.
Sin embargo le di una segunda oportunidad con ‘La pasión turca’ y el resultado es que he quedado rendida a sus pies… pero no idiotizada, que conste.

La novela nos cuenta en primera persona a través de una serie de diarios-cuaderno la vida de Desideria Oliván, una mujer normal de provincias, con una vida sin sobresaltos y bastante aburrida: casada con un tipo malo en la cama y religioso hasta puntos ligeramente enfermizos. No es feliz, nada feliz.

Para tratar de romper un poco la monotonía de sus existencias comienzan a viajar a lugares exóticos junto con otros dos matrimonios. Primero a Egipto, después a Persia y, por último, a Turquía, donde conocerá a Yamam, su guía turístico, sintiéndose perdidamente enamorada de él desde el primer instante.

Tras su viaje, nada volverá a ser igual y comienzan a ser frecuentes las escapadas a Turquía. Incluso abre un negocio de alfombras en su ciudad, que no es más que una tapadera, una excusa para poder ir allí y hacer negocios con Yamam. Pronto dejará su matrimonio y rompe con su tranquila vida en España para vivir su pasión, dándolo absolutamente todo a cambio de poco menos que nada.
El libro trata de algo que puede que les haya sucedido a muchos (enamorarse pasional y repentinamente) pero que pocos se han atrevido a llevar hasta el final, hasta sus últimas consecuencias.

Las cincuenta primeras páginas son una maravilla, y hablo en serio. No cambiaría ni una coma, no he visto comienzos de una novea tan absorbentes como este.

En general, los temas que trata la novela -el amor incondicional principalmente, pero también la amistad, la soledad…- son bastante atrayentes, así como la manera que tiene Antonio Gala de hacérselos ver al lector y el modo en que retrata a cada personaje, especialmente a las mujeres. Nadie como él para ponerse en la piel de una fémina, en primera persona, y parece que no le costara ningún esfuerzo.

Desideria… qué buen personaje. A ratos madura, a ratos infantil, contradictoria, fuerte y débil, valiente y dócil, apasionada o simplemente dándose por vencida. Todo ello contribuye a enriquecer al personaje.

Algunas partes son muy, muy desagradables de leer. Asistimos en primera persona a la degradación de la protagonista, de mujer libre a mujer esclava de una pasión, de su propia pasión. Esta degeneración será gradual y resulta duro, ya que Gala se ha encargado durante las primeras cien o doscientas páginas de que te encariñes con Desideria. Antes de llegar a la mitad de la novela sabes -entiendes- que nada puede terminar bien y que no podría ser de otra manera.

También querría destacar el ritmo de la novela: un ritmo brutal e intenso que, de algún modo, convierte ‘La pasión turca’ en una historia bonita pese a todo. No es una novela sobre el amor: es una historia de humillación voluntaria a merced de una pasion.

En esta obra ninguna reflexión se hace a la ligera. Todo está rodeado de un halo mágico, místico, poético, y encerrado en un contexto exótico, una tierra a caballo entre Oriente y Occidente como es Turquía.

Una novela altamente recomendable por todos los motivos que ya he mencionado. Pero también quiero añadir una cosa: no es una novela fácil: ni fácil de leer, ni fácil de seguir, ni fácil de concluir.
Hay que tener una sensibilidad brutal para poder meterse con tanta facilidad en la piel de Desideria Oliván.

Esto no quiere decir que me haya convertido en una aférrima incondicional del autor. No. Es más bien una especie de tregua entre él y yo. Veremos cuánto tiempo nos dura.

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Los hundidos, Daniel Mendelsohn

11/06/2009 at 13:31 (literatura americana) (, )

Daniel MendelsohnEl lema que se puede leer en la portada ya me llamó la atención: “en busca de seis entre seis millones”. Después leí la contraportada y, pese a su grosor (más de setecientas páginas de letra minúscula), decidí llevármelo a casa.

Mendelsohn siempre fue un muchacho curioso. Cuando se empieza a dar cuenta de que su familia trata de ocultar algo apenas presta atención. A medida que crece se va dando cuenta de que necesita saber más, sin embargo, quizá sea demasiado tarde: las personas que podrían arrojar luz sobre el caso han muerto o son tan mayores que apenas pueden recordar.
Entonces decide investigar sin apenas descanso, hasta darse de narices con la historia de su familia y, de paso, la de todo un pueblo, la de toda una cultura.

De ahí viene lo de ‘buscando a seis entre seis millones’. Esos seis a los que se refiere son el hermano de su abuelo, su mujer e hijas que perecieron en el Holocausto ‘a manos de los nazis’.
¿Cómo?, ¿por qué?, ¿cuándo? y ¿dónde? exactamente serán las preguntas que le llevarán por los cinco continentes en busca de respuestas. Esto le cambiará la vida.

Esta obra es bastante original en el sentido de que es no-ficción narrada en estilo novelístico. Toda la verdad y nada más que la verdad (o eso se supone) de los hechos tal cual transcurrieron. ¿Interesante? Podría parecer, pero en mi opinión… no es una buena idea.

¿Por qué? Pues porque no quiero saber nada de la realidad. La realidad no me interesa: vivo en ella, respiro realidad. Estoy cansada de la realidad y por eso me encanta leer novelas, porque están basadas en la realidad en mayor o menor grado, pero sólo utilizada como soporte, esqueleto, guía. El resto debe ser pura invención: no que el autor me cuente su aventura tal cual sucedió, sino que lo haga ‘tal cual debió ser’.

Claro, que es cuestión de gustos. Seguramente a muchos les guste que todo esté narrado tal cual sucedió, con todo lujo de detalles y tan real como la vida misma, con sus partes aburridas, sus partes de calma chicha.

El libro está colmado de ‘awards’ de las más diversas procedencias. Al principio lo empecé con escepticismo, pensando que no me iba a gustar, pero me enganché. Lástima que lo bueno dure poco.

Lo peor de todo es que la acción, ya de por sí lenta, está entorpeciéndose continuamente por su culpa: por meter con calzador anécdotas que poco interesan o que no tienen que ver con el contexto, por saltar del presente al pasado, del pasado al futuro y del futuro al presente cada dos por tres –a veces adelantando acontecimientos vitales de la historia– (algo que le encanta hacer).

También añade párrafos y párrafos de letra en cursiva con textos bíblicos (antiguo testamento) y de la Torah: literales. Un copia y pega.
Ni qué decir tiene que huía de ellos como de la peste.

Lo mejor de todo es que entre texto aburrido y texto aburrido se pueden ver algunas fotografías. Gran parte de ellas bastante ilustrativas. Lo malo es que satura explicándonos qué se ve en la foto unos párrafos después. ¿Para qué, si tengo ojos y puedo ver la foto perfectamente? Eso está de más.

Muchos diálogos y juegos de palabras estarían bien si estuviera leyendo el libro en inglés. Pero como lo leía en castellano, aquello no sólo no funcionaba sino que quedaba raro. No sé si será culpa de la traducción o de que no han puesto nota aclarativa, pero necesitas tener nociones (más que básicas) de inglés para coger algunos giros y matices de tal o cual personaje, situación, etc.

Poco a poco mi interés se fue deshinchando como un globo. Alrededor de la página cuatrocientos ha adelantado tantos acontecimientos que te puedes hacer una idea (real o no) de cómo termina la historia, ya que todas las piezas del rompecabezas van encajando en tu mente. ¿Para qué seguir leyendo? No dan ganas de comprobar si tu conjetura es buena o no, la verdad sea dicha.

No todo es malo: algunos testimonios son brutales, te ponen la carne de gallina porque sabes que estás leyendo no-ficción: que todo sucedió en realidad hace no tanto tiempo, y que esa gente -algunos, por increíble que parezca- aún vive.

Desde luego, esta novela es carne de cañón para una película hollywoodiense. Taquillazo garantizado.

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El ardor de la sangre, Irène Némirovsky

11/06/2009 at 12:19 (literatura francesa) (, )

el-ardor-de-la-sangre“El ardor de la sangre” es un libro de grata lectura. Se podría resumir su esencia en una sola frase: un drama rural muy bien contado.

Se trata de un folletín que contiene historias ambientadas en la Francia profunda, muy bien relatadas, incluso con ciertos retazos de novela policíaca antigua (tipo Agatha Christie).

La obra está escrita bajo un punto de vista masculino y relatada en primera persona, pues es un hombre, Silvio o Silvestre , el que toma el papel de narrador y cuenta sus
sentimientos, su historia, su vida y las de los demás.

El ambiente, muy bien descrito, es el de los pueblos del centro de Francia en los años treinta del siglo pasado, cuando la endogamia no se veía mal del todo.

El libro nos narra la historia del protagonista y su entorno (esa es la esencia de la novela) de una forma casi aséptica, aunque describa los sentimientos de los personajes a lo largo de toda la novela; pero al final, el narrador “explota” y vierte todos sus pensamientos como si de un torrente de ideas se tratara, todo lo que había estado guardándose.

El verdadero amor es el de la juventud, en pleno “ardor de la sangre”, lo que le lleva a decir que lo que más admira en una mujer es eso : “que tenga fuego”.
Lo único que considera válido es ese amor de fuego – que no importa sea adulterino, prohibido, secreto, antes al contrario esto es un aliciente – y ello le conduce a menospreciar todo clase de amor que no sea así:  el duradero, el permanente que califica de rutinario, “de costumbres” pero no de verdadero amor.

La frase final del libro, resulta un poco desconcertante. Habla de su amor apasionado, de su despedida de la mujer amada , con estas palabras: “Ella parecía sorber, beberse mi corazón. Cuando la dejé marchar, ya la quería menos“. Frase que recuerda a Don Juan Tenorio diciendo con relacion a las muejeres que había amado que solo empleaba “una hora para olvidarlas“. En este libro la frase citada es contradictoria pues eso de que “ya la quería menos”, contrasta con el fuego que su recuerdo revive gracias al “ardor de la sangre”.

Como todo lo de Némirovsky, una lectura recomendable.

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La Romana, Alberto Moravia

11/06/2009 at 12:00 (literatura italiana) (, )

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”La Romana” es neorrealismo italiano en estado puro. La novela nos relata en primera persona las vivencias de una chiquilla que, por circunstancias -y no precisamente de necesidad extrema, ni obligaciones por parte de terceros aunque sí debido a malas influencias- se hace prostituta en la Roma de medidados del siglo XX.
Los personajes que irá conociendo a lo largo de esta etapa jugarán un decisivo papel en su vida, y le ayudarán a descubrir quién quiere ser realmente.La mayoría de las páginas nos relatan sus desventuras con los amantes (o clientes, como quiera llamarse). Entre ellos destacan perlitas como un asesino, un activista político y además estudiante con las ideas muy poco claras y la fuerza de voluntad atrofiada, un chófer caradura y un funcionario poquita cosa pero con un gran puesto que sacará a la chica de más de un apuro.

Es la primera obra que leo de Moravia,  y me parece un maestro en la descripción y caracterización de personajes. La protagonista tiene unos rasgos muy definidos y sólidos. Es un personaje verosímil, coherente y bien construído. La iremos conociendo lenta pero profundamente, ya que el autor dedica muchas páginas a hablarnos de el mundo interior de la muchacha sin que en ningún momento resulte aburrido (salvo excepciones).
El rasgo más destacado de su personalidad es la ingenuidad. Una ingenuidad bondadosa, que es precisamente lo que la acabará arrastrando a ejercer este oficio, al fiarse sin cuestionarse nada de personas con segundas intenciones: malas compañías y una madre sin escrúpulos. El resultado es que la joven está sometida a los caprichos de los demás.

Pero esta capacidad de crear caracteres redondos no se limita a la protagonista. No, incluso los que tan sólo intervienen en un par de capítulos son presentados de forma impecable: con un par de párrafos el lector puede hacerse una idea bastante completa de cómo es el personaje tanto física como emocionalmente. En dos o tres páginas parece que lo conociéramos de toda la vida.El modo de ser de cada personaje está bien perfilado y delimitado, de modo que cada uno tiene su propia forma de hablar, sus propias manías, sus gestos, sus maneras de afrontar las mismas situaciones… son estos pequeños detalles los que enriquecen las novelas, lo que diferencia un buen libro de otro que merece la hoguera.

El libro, en general, me ha gustado bastante. Sabe mantener un interés y un nivel bastante alto, excepto quizá las últimas ochenta páginas, que me han decepcionado un poco. No sólo tenía la sensación de que todo se había estancado, sino de que volvíamos hacia atrás. Por eso no lo he considerado una novela redonda.Hay lecturas mucho mejores, pero también es cierto que las hay peores. A centenares, pero no me atrevo a recomendarla abiertamente porque mi opinión ha cambiado bastante desde que terminé el libro hasta hoy, que escribo la reseña.
Sé que no es todo lo atractiva que podría ser, y no me gusta recomendar novelas a la ligera, así que tú decides.

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