La Romana, Alberto Moravia

11/06/2009 at 12:00 (literatura italiana) (, )

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”La Romana” es neorrealismo italiano en estado puro. La novela nos relata en primera persona las vivencias de una chiquilla que, por circunstancias -y no precisamente de necesidad extrema, ni obligaciones por parte de terceros aunque sí debido a malas influencias- se hace prostituta en la Roma de medidados del siglo XX.
Los personajes que irá conociendo a lo largo de esta etapa jugarán un decisivo papel en su vida, y le ayudarán a descubrir quién quiere ser realmente.La mayoría de las páginas nos relatan sus desventuras con los amantes (o clientes, como quiera llamarse). Entre ellos destacan perlitas como un asesino, un activista político y además estudiante con las ideas muy poco claras y la fuerza de voluntad atrofiada, un chófer caradura y un funcionario poquita cosa pero con un gran puesto que sacará a la chica de más de un apuro.

Es la primera obra que leo de Moravia,  y me parece un maestro en la descripción y caracterización de personajes. La protagonista tiene unos rasgos muy definidos y sólidos. Es un personaje verosímil, coherente y bien construído. La iremos conociendo lenta pero profundamente, ya que el autor dedica muchas páginas a hablarnos de el mundo interior de la muchacha sin que en ningún momento resulte aburrido (salvo excepciones).
El rasgo más destacado de su personalidad es la ingenuidad. Una ingenuidad bondadosa, que es precisamente lo que la acabará arrastrando a ejercer este oficio, al fiarse sin cuestionarse nada de personas con segundas intenciones: malas compañías y una madre sin escrúpulos. El resultado es que la joven está sometida a los caprichos de los demás.

Pero esta capacidad de crear caracteres redondos no se limita a la protagonista. No, incluso los que tan sólo intervienen en un par de capítulos son presentados de forma impecable: con un par de párrafos el lector puede hacerse una idea bastante completa de cómo es el personaje tanto física como emocionalmente. En dos o tres páginas parece que lo conociéramos de toda la vida.El modo de ser de cada personaje está bien perfilado y delimitado, de modo que cada uno tiene su propia forma de hablar, sus propias manías, sus gestos, sus maneras de afrontar las mismas situaciones… son estos pequeños detalles los que enriquecen las novelas, lo que diferencia un buen libro de otro que merece la hoguera.

El libro, en general, me ha gustado bastante. Sabe mantener un interés y un nivel bastante alto, excepto quizá las últimas ochenta páginas, que me han decepcionado un poco. No sólo tenía la sensación de que todo se había estancado, sino de que volvíamos hacia atrás. Por eso no lo he considerado una novela redonda.Hay lecturas mucho mejores, pero también es cierto que las hay peores. A centenares, pero no me atrevo a recomendarla abiertamente porque mi opinión ha cambiado bastante desde que terminé el libro hasta hoy, que escribo la reseña.
Sé que no es todo lo atractiva que podría ser, y no me gusta recomendar novelas a la ligera, así que tú decides.

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